La Confederación Internacional de la Sociedad de San Vicente de Paúl (SSVP) presentó su Memoria Anual 2024 en Rio de Janeiro el pasado 5 de diciembre.
Durante el acto, se subrayó el impacto de los 18.000 proyectos desarrollados y 5.000 programas especiales que han permitido atender a 30 millones de personas con una inversión social de 1.650 millones de euros.
El evento comenzó con la intervención de Marcio da Silva, presidente del Consejo Nacional de Brasil, quien dio la bienvenida a los asistentes y presentó un vídeo sobre la labor de la organización en el país.
A continuación, D. Wellington Dias, ministro de Desarrollo y Asistencia Social, Familia y Lucha contra el Hambre, que asistió en su propio nombre y en el del presidente de la República Federativa de Brasil, D. Luiz Inácio Lula da Silva, recordó su propia vivencia vicentina en la juventud y destacó que “sacar a alguien del hambre no es el final, sino el comienzo de un camino que requiere educación, cualificación y oportunidades reales”. Subrayó la importancia de trabajar juntos por esta causa común y transmitió su agradecimiento a la SSVP “por cada mano extendida, cada plato de comida y cada gesto que devuelve dignidad en un mundo marcado por la desigualdad”.
El presidente general internacional, Juan Manuel B. Gómez, en primer lugar, dio las gracias a los asistentes y en especial al ministro de Asistencia social y a los distintos diputados nacionales que honraron el acto con su presencia. El presidente subrayó el valor humano que impregna la acción vicentina al exponer los contenidos principales de la Memoria 2024.
“La Memoria refleja nuestra actividad social y económica, pero no cuantifica lo más importante: la atención fraternal, personal y cercana al necesitado, independientemente de su religión, ideas u origen. Ese acompañamiento es el corazón de nuestra misión”, afirmó el presidente.
A continuación, anunció el lanzamiento de la Fundación Global de la SSVP como instrumento de captación de recursos para sus proyectos de cooperación, ayuda al desarrollo y acciones de emergencia.
Tras su intervención, se proyectó el vídeo del Premio Social Fundación MAPFRE, que ha reconocido a la SSVP como la mejor entidad social internacional por su trayectoria.
Presencia y acción social en los cinco continentes
Representantes de cada continente ofrecieron un panorama de la labor vicentina en sus territorios, en línea con los datos reflejados en el informe.
Los países de la región americana fueron presentados por Márcio da Silva, presidente del Consejo Nacional de Brasil, quien destacó la amplitud de la labor de la SSVP en 36 naciones del continente americano. Subrayó cómo las visitas domiciliarias se complementan con una sólida red de comedores sociales, bancos de alimentos, albergues, programas educativos y proyectos de reinserción socioeconómica que acompañan a miles de familias en situación de vulnerabilidad. Asimismo, destacó la importancia de los hermanamientos entre los países con más recursos y los que menos tienen.
Posteriormente, Teresa Ryan, presidenta del Consejo Nacional de Irlanda, expuso la realidad europea, donde la SSVP está presente en 33 países con proyectos que atienden tanto las necesidades materiales como las dimensiones emocional, educativa y comunitaria de las personas. Puso en valor el trabajo que desarrollan en el ámbito de la en salud mental, la lucha contra la soledad, el acompañamiento individual y los programas dedicados a las personas más vulnerables.
Desde Hong Kong, Maurice Yeung, vicepresidente territorial internacional, presentó las iniciativas desarrolladas en 34 países de Asia y la región MENA. En sus palabras destacó la importancia de los proyectos orientados a la educación y al desarrollo de la infancia y juventud, el refuerzo de la salud comunitaria y la capacidad de respuesta inmediata ante desastres naturales, junto a programas de formación y empleo que promueven un desarrollo social sostenible.
La exposición dedicada al continente africano corrió a cargo de Urbanus Kinuthia, vicepresidente general adjunto, quien señaló el acompañamiento diario a familias vulnerables y niños, especialmente huérfanos, en los 42 países donde la SSVP está presente. Hizo hincapié en cómo, incluso en contextos con recursos muy limitados, la acción vicentina proporciona educación para el desarrollo, alimentos, apoyo emocional y esperanza a quienes más lo necesitan.
Por último, Mark Gaetani, presidente nacional de la SSVP en Australia, presentó la labor desarrollada en 10 países de Oceanía, donde las Conferencias alternan la atención a personas sin hogar y la distribución de alimentos con programas de acompañamiento a mayores y la gestión de tiendas benéficas que financian proyectos comunitarios. Subrayó especialmente el trabajo en islas y territorios aislados, en los que el compromiso de los miembros compensa las dificultades geográficas.
Proyectos que marcan la diferencia
La presentación concluyó con una selección de iniciativas de cada territorio. La red de farmacias solidarias de Estados Unidos, por ejemplo, garantiza el acceso a la medicación de miles de personas sin seguro médico, con más de 237.000 recetas dispensadas cada año gracias al trabajo conjunto de voluntarios y personal farmacéutico.
En el ámbito de la vivienda y el sinhogarismo, la SSVP forma parte de la Famvin Homeless Alliance de la Familia Vicenciana y colabora en la Campaña “13 Casas”, una iniciativa internacional que impulsa proyectos sociales destinados a acompañar a personas sin hogar. A través de esta campaña se ofrecen soluciones de vivienda social, albergues temporales o permanentes, así como obras de rehabilitación y reconstrucción tras situaciones de emergencia. Gracias a este esfuerzo conjunto, la Campaña “13 Casas” ha alcanzado ya a más de 10.800 personas y ha hecho posible la creación de más de 2.700 viviendas en distintos países.
En Brasil, los Baños Solidarios proporcionan higiene, escucha y acompañamiento a personas que viven en la calle, generando espacios de confianza y reconstrucción personal.
La labor cotidiana de las Conferencias en Perú, con la distribución de alimentos y el acompañamiento a familias necesitadas, se complementa con actividades para la infancia que refuerzan la cohesión comunitaria. A miles de kilómetros, la construcción y renovación de instalaciones de saneamiento en Sri Lanka ha permitido a varias comunidades mejorar sus condiciones de vida de forma tangible.
La apuesta por la educación tiene reflejos muy diversos, como la escuela flotante de Benín, diseñada para garantizar la continuidad escolar en aldeas que quedan aisladas por las inundaciones, o los programas de formación para universitarios impulsados por jóvenes vicentinos en Siria, que abren oportunidades laborales en un contexto de enorme fragilidad social.
También destacan iniciativas profundamente transformadoras en Oceanía y Asia. El hogar The Home, en Fiyi, ofrece alimentación, alojamiento y cuidados terapéuticos a personas sin apoyo familiar, convirtiéndose en un espacio de dignidad y seguridad. En Filipinas, el Mangyan Mission Centre acompaña a comunidades indígenas aisladas, proporcionándoles un lugar de acogida y un espacio donde mostrar su cultura y generar recursos propios.
En Europa, los encuentros nacionales que se organizaron en Francia reunieron a voluntarios y personas acompañadas en un entorno creativo y fraterno, reflejando la importancia del vínculo humano como eje del servicio vicentino.
Estas iniciativas, junto a miles de proyectos desarrollados en todo el mundo, evidencian la capacidad de la SSVP para ofrecer soluciones concretas, adaptadas y cercanas, siempre con el acompañamiento personal como esencia de su misión global.