La Iglesia Católica, la Sociedad de San Vicente de Paúl (SSVP) y toda la Familia Vicentina celebran el 9 de septiembre la fiesta del beato Federico Ozanam, principal fundador de la Sociedad de San Vicente de Paúl (Milán1813 -Marsella 1853).
Esta fecha litúrgica fue establecida por el Vaticano, teniendo en cuenta que el 8 de septiembre, día de su fallecimiento, coincide con la celebración de la Natividad de la Santísima Virgen María.
Con motivo de esta celebración, el Consejo General Internacional de la SSVP recomienda a los miembros de las Conferencias presentar intenciones especiales durante la Misa de aniversario, poniendo en las manos de Dios las necesidades, esperanzas y anhelos de nuestra Familia Vicentina.
De manera especial, estamos llamados a orar:
- Por las personas atendidas y acompañadas por nuestras Conferencias, para que encuentren en nuestro servicio cristiano apoyo, consuelo, dignidad y esperanza.
- Por los miembros activos de la Sociedad de San Vicente de Paúl, para que, inspirados en el ejemplo de Federico Ozanam, vivan con una fe profunda y un corazón generoso su vocación de servicio a los más necesitados.
- Por nuestros hermanos vicentinos difuntos, para que el Señor les conceda el descanso eterno y premie su entrega, su caridad y todo el bien realizado en favor de los más necesitados.
- Por nuestras obras sociales y proyectos vicentinos, para que continúen siendo instrumentos de evangelización, promoción humana y transformación de las realidades de pobreza y exclusión.
- Por la pronta canonización del beato Federico Ozanam, para que, si es voluntad de Dios, la Iglesia reconozca plenamente su santidad y su testimonio de fe y caridad continúe inspirando a las generaciones presentes y futuras.
Que la celebración de esta fiesta nos ayude a renovar nuestra vocación vicentina y a seguir el camino trazado por Federico Ozanam: servir a Cristo en la persona de nuestros hermanos, especialmente de quienes viven en situación de pobreza y necesidad para mejorar su vida y también la nuestra.
Que el ejemplo del beato Federico Ozanam, fortalezca nuestra fe, nuestra fraternidad y nuestro compromiso de servir con amor.