Dar abrigo a Santiago que vive en la calle, conversar con Amparo que no tiene familia y vive en una residencia, acompañar a Juan en su final de vida, entregar alimentos a la familia de Kharima, enseñar a Mita nuestro idioma…tantas y tantas personas que ayudar.
Dar es cuidar, respetar, compartir y saber escuchar.
Gracias a todos los voluntarios de la Sociedad de San Vicente de Paúl, que cada día con actos pequeños hacen que la vida sea un poquito más justa.
“El hombre no puede encontrar su propia plenitud si no es en la entrega sincera de sí mismo a los demás” Juan Pablo II
Juncal Sánchez – Responsable de Acción Social